UN MOMENTO PARA DISFRUTAR CON NUESTRO INTERIOR DESDE NUESTRO SELF Este espacio de Reencuentro Reflexivo, es un dispositivo creado con el objeto de intercambiar ideas, Proyectos de vida, de Desarrollo Personal de Auto Crecimiento y de desarrollo de nuestra Creatividad Espiritual y Emocional, para mejorar nuestra calidad de vida y Mejorar nuestras Relaciones Interpersonales en nuestra Sociedad. CAM PRODUCCIONES
Translate
miércoles, 26 de septiembre de 2012
jueves, 20 de septiembre de 2012
talleres 2012 a beneficio de los Ex - Combatientes de las Islas Malvinas
GRUPO AVE FÉNIX REFLEXIVO
MEDITACIÓN Y VISUALIZACIÓN
Invitamos a participar de nuestros Talleres Vivenciales
en el Mes de Octubre de 2012
·
Taller de Autoestima y Crecimiento Personal
“Corazón
Solidario”
Fecha: Sábado 06/10/12 – Horario: 15/17 hs. – Coffee Break 15´
Lugar: Lavalle Nro. 1330, Piso: 2, Oficina: 7, (CABA- Micro centro-
Frente a Tribunales).
----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
·
Taller de Comunicación y Habilidades Sociales
“Compartiendo
mis Emociones”
Fecha: Sábado 13/10/12- Horario: 15/17 hs.- Coffee Break 15´
Lugar: Lavalle Nro. 1330, Piso: 2, Oficina: 7, (CABA- Micro centro-
Frente a tribunales).
---------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
·
Taller de Relajación
“Mi Ser Interior”
Fecha: Sábado 20/10/12- Horario: 13/15 hs.,- Coffee Break15´
Lugar: Lavalle Nro. 1330, Piso: 2, Oficina: 7, (CABA- Micro centro-
frente a tribunales).
--------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Valor de la Inversión: $ 100 (Participante) Se entregarán Certificaciones de Asistencia
Por favor presentarse 15 minutos antes del horario del evento, muchas
gracias.-
Se podrá abonar la tarjeta en forma Personal el día del
evento, o podrán abonar sus entradas por depósito bancario o transferencia bancaria
a nombre y apellido de Carlos Ariel Montenegro.
Caja de Ahorros Banco Ciudad Nro. 240203554382
Transferencia por CBU Nro. 0290024710000035543825 (Banco
Ciudad).
En los tiempos que corren, el ritmo de la
vida acelerado y el estrés parecen ser los ingredientes indispensables. La
práctica de la relajación resulta, pues, fundamental para multitud de
circunstancias y de situaciones personales de la vida diaria, y puede ser la
base para recuperar un equilibrio entre mente y cuerpo, a veces perdido.
Favorecer el manejo de
situaciones estresantes.
Dotar de las técnicas
necesarias para dominar la activación de nuestro sistema nervioso.
Fomentar el sentimiento
de autocontrol y de agente activo en la búsqueda del propio bienestar físico –
emocional y Psíquico.
Practicar técnicas de
relajación y respiración.
Facilitador y
Coordinador: Carlos Ariel Montenegro y Grupo Interdisciplinario.
Objetivo:
El Grupo Ave Fénix Reflexivo es un Departamento creado para atender problemas
de emergencias Psicosociales y depende de la Asociación de Ex – Combatientes de
las Islas Malvinas de la Ciudad de Buenos Aires, cuya Personería Jurídica es
1209, habilitada y autorizada por la Inspección General de la Justicia de la
Nación, esta entidad sin fines de lucro se encuentra inscripta en CIOBA, PAMI y
CENOC.
Como uno de sus
objetivos principales es seguir promoviendo el desarrollo intelectual de los
Veteranos de las Islas Malvinas, Familiares, vecinos y Voluntario Adherentes,
para que pueden insertarse en nuestra sociedad como personas, la idea de poder
recaudar fondos para sus objetivos fundacionales es por medio de estos
seminarios, talleres, eventos culturales, etc.-
Por lo cual es que
recurrimos a todos nuestros Connacionales y Ciudadanos a participar de nuestros
eventos para que nos ayuden a recaudar los fondos necesarios y poder continuar
con nuestros Proyectos Sociales en el ámbito Nacional, muchas gracias.-
Carlos Ariel Montenegro
Director General del Grupo Ave
Fénix Reflexivo
martes, 28 de agosto de 2012
¿Qué es lo que ES, que yo sé que ES, y sin embargo no es?
Hoy me piden que escriba sobre “espiritualidad” y me invade la inmensidad, porque ¿dónde me agarro? Es como pedir que la conciencia se limite al nivel de la mente y sin embargo ¿cómo entendemos la conciencia sino a través de ella?
Haciendo vacío, siento que la espiritualidad es emitir en una frecuencia, es profundidad y sonido, es ojos y voz, es un estado de ser y una forma de vivir. De pronto me aparece que puede volverse también como una manera autista de hacerse presente, es disgregarse, es el humo del fuego, es la nube en el cielo, es el agua entre los dedos y la infinidad de matices del prisma de colores, es la fuerza henchidora de mis pulmones y el vacío del expir, es el pulsar de la vida en las sienes y la capacidad de expansión del sentir.
Pues la espiritualidad reside en nuestros sentidos.
Cuando hemos sido suficientemente valientes como para dejarlo todo a favor de vivir apasionadamente para y por ese “ES” y hacer que se instale permanentemente en nosotros, descubrimos que en realidad somos la única fuente de ese mismo”ES”.
La espiritualidad es como el agua y ¿dónde se originó el agua? Como el agua hay tantas formas de espiritualidad como de agentes emisores.
Conozco a personas que consiguen ser espirituales a través de una práctica férrea: seis a ocho horas de zazen semanal, dieta, pulcritud en sus maneras y rigor en sus hechos y palabras, el peso de la Presencia se hace notar en cada gesto.
Otros niegan esta Presencia, pero parecen tener el dominio de la vida, son magos, generosos, atentos, entregados pero no se llaman a sí mismos espirituales sino vividores. Para mí lo son porque asimilo su espontaneidad a mi manera de entender la espiritualidad. Pues la Presencia lo envuelve y arroba todo y es para sí-misma su propia recompensa. No intenta ir a ninguna parte; y si yo intento ir ya la interrumpo, pues es quieta movilidad. Subyace en La Presencia un sentimiento ligero de riesgo y de serenidad a la vez y se impone una pasividad muy sutil.
¿Porqué riesgo? Porque si abandonamos lo que es a favor de LO QUE ES, entramos en un lugar de des-conocimiento: la unicidad, pues cuando hay Presencia, el ego y sus expectativas, sus prejuicios, sus esfuerzos, ha dejado de existir. Lo que muere es la sustancia de la separatividad: el sentimiento de una identidad personal.
¿Quién se arriesga y quién puede presumir ser más espiritual que otro? ¿Existe un baremo de valoración? A más alta frecuencia emisora, menos eco pues se nutre de silencio y de soledad.
¿Cómo decía Lao Tse? : “Se amasa la arcilla en forma de jarro, pero sin su vacío interno, ¿ qué uso tendría?”
Sentimos nuestro cuerpo como receptor de este vacío, el que le da vida, porque en realidad, la muerte no es más que la vuelta de este vacío al gran vacío donde se originó.
Pero yo iría más lejos: de hecho la espiritualidad es primero una liberación de la psique pero que solo podría ejercer su función una vez acogida por una entidad que le aportara su complementariedad, dándole como una fijación en el vacío. Se suele decir que lo que diferencia el esquizofrénico del místico es que el primero se hunde mientras el otro sigue nadando. ¿Sería ese punto, tan diminuto y a la vez tan enorme, nuestra fijación, nuestro eje de cristal?
Y entonces ¿qué es?
Cuando decía más arriba que asemejo la espiritualidad al autismo es que hay una sensación parecida, es decir, de ausencia sujetiva, es como si tomáramos conciencia de la existencia a través de otra Existencia, sin asumir la nuestra propia como diferente de la Otra. Existe una pérdida de identidad pero que no afecta al comportamiento. Es una abdicación del ego, una reverencia a la Vida.
Es una dimensión trans-personal, desde luego, es el encuentro con Lo Sagrado. Lo sagrado se experimenta, no tiene necesidad de palabra “El Tao que se nombra no es el Tao”.
Disertar sobre lo sagrado, es ir en círculo a su alrededor, intentando aproximarse al él. Su dimensión es el instante vivido. No necesita del mental para ser asido pues necesariamente requiere que ese mismo sea abandonado. Nace en el silencio de la atención consciente cuando el ser se hace receptor y penetra el instante.
Marie-Madeleine Davy decía que «todo silencio equivale a un más allá, a una ascensión” y que “el paso por el desierto interiorizado engendra una apertura al vacío (béance)”.
Y es así: el sentido de Lo Sagrado irrumpe en la vida, la vuelve más ligera, más “afinada”. El tiempo se difumina en su duración, se vuelve eterno siendo efímero...
Pero seguimos siendo duales, es lo propio de la encarnación. Si considero - y ahora nos hemos vueltos conscientes a ello por medio de la física quántica - que somos co-autores de nuestra propia realidad - ¿quién hace a quién? “Si no me preguntan, lo sé. Si me preguntan, no lo sé”. decía un sabio budista.
Yo sé que esa resonancia de libertad, de espacio y de celebración constante que constato a cada acontecimiento, por muy pequeño que sea, aunque fruto de mi mente, no se origina en mis dendritas por la voluntad de mi pensamiento, sino que la elongación de mis dendritas me permite “captar” lo que existe más allá de mi pensamiento.
Para ello debe existir un despertar de la conciencia que, a su vez, origina un pensamiento totalmente diferente de nuestras fantasías mentales habituales. Para ello debe desarrollarse nuestra sensibilidad. Ella y ella sola permitirá que esa facultad quintaesencial de percepción innata se extraiga de nuestro raciocinio intelectual. La verdadera sensibilidad brota de la inteligencia del corazón; nos permitirá captar las ondas de energía que nos rodean y nos devuelven a nuestro lugar en la armonía del Universo.
No hay nada más que buscar y ES ya un volver a casa.
¿QUÉ ES LA ESPIRITUALIDAD?
La espiritualidad es habitar la identidad o dirigirse hacia ello. Es el reconocimiento de lo que realmente somos y andar el camino para acrecentarlo. Es estar en la vida abarcando el profundo sentido que ella tiene.
No es con la mente como todo esto se expresa y se conoce. En todos los casos, la vida espiritual implica un reconocimiento de los límites de nuestro ego y de un modo lineal de vivir, considerándolo como techo de la experiencia. Es la vivencia de lo que sentimos en la conexión lo que valida su existencia. Es una certeza interna que no admite pensamiento ni emotividad, es lo que es.
(Del libro “PASAMANOS A LA CONCIENCIA” de la Lic. Silvia
Kamienomostki).
No es con la mente como todo esto se expresa y se conoce. En todos los casos, la vida espiritual implica un reconocimiento de los límites de nuestro ego y de un modo lineal de vivir, considerándolo como techo de la experiencia. Es la vivencia de lo que sentimos en la conexión lo que valida su existencia. Es una certeza interna que no admite pensamiento ni emotividad, es lo que es.
(Del libro “PASAMANOS A LA CONCIENCIA” de la Lic. Silvia
Kamienomostki).
EL HOMBRE NUEVO
ACERCA DE LA PRACTICA
La evolución es la continua materialización del espíritu en el cuerpo, vida y mente humanos, transformándolos y elevándolos al mismo tiempo hacia cimas más altas, sutilizando la mente, lo vital y el cuerpo físico (los planos materializados de nuestra naturaleza), sirviendo al objetivo de la Naturaleza evolutiva de alcanzar lo Superior, con el fin próximo de materializar una consciencia nueva, el “hombre nuevo”, que representará la promesa del espíritu de alcanzar cotas todavía más elevadas.
Para aquel que tiene la necesidad y la aspiración, la pregunta que se hace podría ser: ¿cómo se realiza esto? ¿ qué tengo que hacer?.
Toda experiencia espiritual, debe ser realizada aquí, para que pueda servir a la humanidad.
El que busca experiencias para sí mismo, para ascender hasta las alturas celestiales, se olvida de los demás, busca unirse a Dios dejando atrás a todos los demás; es el mayor acto de egoísmo.
Pues el plan divino consiste en que la tierra se divinice y se convierta en un Cielo de tierra, no debemos buscar el cielo (al cielo no le hacemos ninguna falta), sino materializarlo aquí mismo.
Es el Espíritu mediante su presión desde arriba, quien responde descendiendo a la llamada de la aspiración desde abajo.
Es el Espíritu el que se materializa progresivamente en la materia humana, modificándola y sutilizándola, debemos ser conscientes de este proceso en nuestro despertar al conocimiento.
Por lo tanto si yo quiero materializar el Amor, de poco me sirve imaginar y sentir que quiero a todo el mundo, ir de vez en cuando a un curso “espiritual” y salir satisfecho de lo bueno que uno es y lo bien que me siento.
De nada me sirve sentirme virtuoso, por mis buenas acciones y pensar que esto es suficiente. Esto no son más que autoengaños del corazón que la mente consiente, sin conseguir nada estable y transformado en nosotros.
Materializar en uno mismo el Amor, no es trabajo sencillo, necesita de un gran esfuerzo de apertura a los demás, formando un grupo donde se aprende a vivir esta experiencia intensa de roces y choques entre individuos, ideas, actitudes, formas de ser……… con los otros (no yo) hasta que la intensa experiencia de sufrir lo que nos molesta de los demás nos vaya abriendo a un conocimiento que se nos desvela como fruto o gracia de nuestra aspiración inquebrantable a soportar la experiencia, esta aceptación desembocara en una consciencia de Unidad cada vez más abarcante y comprehendente de los otros como si fueran (yo) mismo, iluminando nuestra mente y Enamorando a nuestro corazón.
Este mundo material es de experiencia, la experiencia del Amor debe vivirse para materializarse en nosotros y poder sentir su capacidad transformadora.
Esta es la gran aventura de la Consciencia que presiona sobre la Humanidad de hoy; de este esfuerzo evolutivo saldrá el “hombre nuevo”.
Extraído del libro “La Práctica del Yoga Integral de Sri Aurobindo”, de Jugal Kishore Mukherjee
La evolución es la continua materialización del espíritu en el cuerpo, vida y mente humanos, transformándolos y elevándolos al mismo tiempo hacia cimas más altas, sutilizando la mente, lo vital y el cuerpo físico (los planos materializados de nuestra naturaleza), sirviendo al objetivo de la Naturaleza evolutiva de alcanzar lo Superior, con el fin próximo de materializar una consciencia nueva, el “hombre nuevo”, que representará la promesa del espíritu de alcanzar cotas todavía más elevadas.
Para aquel que tiene la necesidad y la aspiración, la pregunta que se hace podría ser: ¿cómo se realiza esto? ¿ qué tengo que hacer?.
Toda experiencia espiritual, debe ser realizada aquí, para que pueda servir a la humanidad.
El que busca experiencias para sí mismo, para ascender hasta las alturas celestiales, se olvida de los demás, busca unirse a Dios dejando atrás a todos los demás; es el mayor acto de egoísmo.
Pues el plan divino consiste en que la tierra se divinice y se convierta en un Cielo de tierra, no debemos buscar el cielo (al cielo no le hacemos ninguna falta), sino materializarlo aquí mismo.
Es el Espíritu mediante su presión desde arriba, quien responde descendiendo a la llamada de la aspiración desde abajo.
Es el Espíritu el que se materializa progresivamente en la materia humana, modificándola y sutilizándola, debemos ser conscientes de este proceso en nuestro despertar al conocimiento.
Por lo tanto si yo quiero materializar el Amor, de poco me sirve imaginar y sentir que quiero a todo el mundo, ir de vez en cuando a un curso “espiritual” y salir satisfecho de lo bueno que uno es y lo bien que me siento.
De nada me sirve sentirme virtuoso, por mis buenas acciones y pensar que esto es suficiente. Esto no son más que autoengaños del corazón que la mente consiente, sin conseguir nada estable y transformado en nosotros.
Materializar en uno mismo el Amor, no es trabajo sencillo, necesita de un gran esfuerzo de apertura a los demás, formando un grupo donde se aprende a vivir esta experiencia intensa de roces y choques entre individuos, ideas, actitudes, formas de ser……… con los otros (no yo) hasta que la intensa experiencia de sufrir lo que nos molesta de los demás nos vaya abriendo a un conocimiento que se nos desvela como fruto o gracia de nuestra aspiración inquebrantable a soportar la experiencia, esta aceptación desembocara en una consciencia de Unidad cada vez más abarcante y comprehendente de los otros como si fueran (yo) mismo, iluminando nuestra mente y Enamorando a nuestro corazón.
Este mundo material es de experiencia, la experiencia del Amor debe vivirse para materializarse en nosotros y poder sentir su capacidad transformadora.
Esta es la gran aventura de la Consciencia que presiona sobre la Humanidad de hoy; de este esfuerzo evolutivo saldrá el “hombre nuevo”.
Extraído del libro “La Práctica del Yoga Integral de Sri Aurobindo”, de Jugal Kishore Mukherjee
LOS OBSTÁCULOS
Una de las posibles formas de considerar a los obstáculos que se nos van presentando en nuestras vidas, puede ser la de verlos como los indicadores del camino por donde transitar nuestro desarrollo espiritual.
¿A quién no se le han presentado dificultades durante la vida? ¿Quién no ha sufrido dolor por esas dificultades?
Las Dificultades.
Seguramente habrás pensado “a todos”, en respuestas a las preguntas anteriormente planteadas. Entonces ¿Qué nos diferencia como seres humanos?
La respuesta podría resumirse en: el tipo de dificultades y el área de nuestra vida en donde se presentan.
Con respecto al "Dolor" que nos producen dichas dificultades observá que puede variar su intensidad o como lo transitamos.
Entonces, podemos concluir que el "Obstáculo" siempre implica "Dolor".
Ahora podemos preguntarnos, ¿Qué tipo de dolor es el que sentimos?
Puede ser de orden físico, mental y/o emocional. También se puede presentar en nuestras relaciones.
Si observamos nuestras dificultades con detenimiento veremos que algunas de ellas nos dan muchísimo trabajo, al punto de preguntarnos si son "algo más" que un problema.
Entonces la próxima pregunta a hacernos podría ser:
¿Qué es realmente "aquello" que vuelve una y otra vez, haciéndonos sentir irritación, malestar o impotencia?
Una visión positiva del obstáculo.
Para continuar puedo empezar diciendo que las palabras Obstáculo, Camino, Dificultad, Oportunidad, están todas relacionadas entre si.
La mayoría de las veces si el obstáculo no nos vence ni nos inhabilita puede convertirse en un motor de nuestras búsquedas.
Ante él nos confrontamos con nuestros límites. El dolor que nos produce se une al “obstáculo” original como un nuevo desafío a afrontar.
Y así nos encontremos tratando de resolver todo en el menor tiempo posible y con el menor costo, para seguir corriendo a quién sabe dónde ni para qué.
Rara vez se nos ocurre pensar ¿cuál es el sentido profundo de lo que me pasa? ¿De dónde viene esta dificultad?
Comparto la opinión de los integrantes de TICEAP (el artículo base les corresponde la autoría), que el obstáculo puede muy bien constituirse en el motor de nuestra búsqueda, en particular de la espiritual, ya que es capaz de empujarnos a buscar "algo más". Por un lado, nuevas formas de resolver la dificultad y por otro despierta en nosotros el anhelo de encontrar el sentido de aquello que vivimos.
¿A quién no se le han presentado dificultades durante la vida? ¿Quién no ha sufrido dolor por esas dificultades?
Las Dificultades.
Seguramente habrás pensado “a todos”, en respuestas a las preguntas anteriormente planteadas. Entonces ¿Qué nos diferencia como seres humanos?
La respuesta podría resumirse en: el tipo de dificultades y el área de nuestra vida en donde se presentan.
Con respecto al "Dolor" que nos producen dichas dificultades observá que puede variar su intensidad o como lo transitamos.
Entonces, podemos concluir que el "Obstáculo" siempre implica "Dolor".
Ahora podemos preguntarnos, ¿Qué tipo de dolor es el que sentimos?
Puede ser de orden físico, mental y/o emocional. También se puede presentar en nuestras relaciones.
Si observamos nuestras dificultades con detenimiento veremos que algunas de ellas nos dan muchísimo trabajo, al punto de preguntarnos si son "algo más" que un problema.
Entonces la próxima pregunta a hacernos podría ser:
¿Qué es realmente "aquello" que vuelve una y otra vez, haciéndonos sentir irritación, malestar o impotencia?
Una visión positiva del obstáculo.
Para continuar puedo empezar diciendo que las palabras Obstáculo, Camino, Dificultad, Oportunidad, están todas relacionadas entre si.
La mayoría de las veces si el obstáculo no nos vence ni nos inhabilita puede convertirse en un motor de nuestras búsquedas.
Ante él nos confrontamos con nuestros límites. El dolor que nos produce se une al “obstáculo” original como un nuevo desafío a afrontar.
Y así nos encontremos tratando de resolver todo en el menor tiempo posible y con el menor costo, para seguir corriendo a quién sabe dónde ni para qué.
Rara vez se nos ocurre pensar ¿cuál es el sentido profundo de lo que me pasa? ¿De dónde viene esta dificultad?
Comparto la opinión de los integrantes de TICEAP (el artículo base les corresponde la autoría), que el obstáculo puede muy bien constituirse en el motor de nuestra búsqueda, en particular de la espiritual, ya que es capaz de empujarnos a buscar "algo más". Por un lado, nuevas formas de resolver la dificultad y por otro despierta en nosotros el anhelo de encontrar el sentido de aquello que vivimos.
domingo, 19 de agosto de 2012
Meditemos y reflexionemos Juntos
"hay tres cosas en la vida que nunca regresan... el tiempo, las palabras y las oportunidades. hay tres cosas que pueden destruirte...la mentira, el orgullo y la envidia. hay tres cosas que nunca debes perder... la paciencia la esperanza y la honestidad. pero hay tres cosas de mayor valor... la familia, el amor y la amistad"
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


